× Amor Amistad Frases Interesantes Democracia Libertad Conocimiento Dolor Guerra

Frases de Pueblo

Frases de Pueblo. Encuentra docenas de Frases de Pueblo con fotos para copiar y compartir.

0

  • La historia es nuestra y la hacen los pueblos.


  • Engrandecerás a tu pueblo, no elevando los tejados de sus viviendas, sino las almas de sus habitantes.

  • Cuando un pueblo trabaja Dios lo respeta. Pero cuando un pueblo canta, Dios lo ama.

  • Si los pueblos no se ilustran, si no se divulgan sus derechos, si cada hombre no conoce lo que puede, vale, debe, nuevas ilusiones sucederán a las antiguas y será tal vez nuestra suerte cambiar de tiranos sin destruir la tiranía.

  • . . . Por ley de historia, un perdón puede ser un error, pero una venganza es siempre una infelicidad. La conciliación es la ventura de los pueblos.

  • El pueblo aprendió que estaba solo. . . El pueblo aprendió que estaba solo y que debía pelear por sí mismo y que de su propia entraña sacaría los medios, el silencio, la astucia y la fuerza.

  • El que a pueblo ajeno va a casar, o va engañado o va a engañar.

  • Hay momentos en que el pueblo sintetiza en la acción los pasajes más significativos de su historia.

  • No existen paises pequeños. La grandeza de un pueblo no se mide por el número de sus habitantes, como no se mide por la estatura la grandeza de un hombre.

  • Un pueblo desgraciado hace los grandes artistas.

  • Un pueblo que quiere ser feliz no ha de precisar las conquistas.

  • En cada villa, su maravilla.

  • Las promesas son olvidadas por los príncipes, nunca por el pueblo.

  • En los pueblos libres el derecho ha de ser claro. En los pueblos dueños de sí mismos, el derecho ha de ser popular.

  • Cada pueblo tiene la ingenua convicción de ser la mejor ocurrencia de dios.

  • Un pueblo bien loteado y construido en serie, daría como resultado una impresión de calma, de orden, de limpieza, impondría fatalmante la disciplina a los habitantes.

  • Toda ley supone una autoridad de donde emana, y la causa eficiente y radical de ésta es, por derecho inherente, esencial al pueblo e imprescriptible de su soberanía.

  • La américa ha de promover todo lo que acerque a los pueblos, y de abominar todo lo que los aparte. En esto, como en todos los problemas humanos, el prevenir es de la paz.

  • De la justicia no tienen nada que temer los pueblos, sino los que se resisten a ejercerla.

  • Los pueblos han de tener una picota para quien les azuza a odios inútiles; y otra para quien no les dice a tiempo la verdad.

  • Toda institución que no suponga que el pueblo es bueno y el magistrado corruptible, es viciosa.

  • Es posible lograr que el pueblo siga al hombre bueno, pero nunca se le podrá forzar a que le comprenda.

  • Cuando el gobernante mismo obra rectamente, ejercerá influencia sobre el pueblo sin dar órdenes, y cuando el gobernante mismo no obra rectamente, todas sus órdenes serán inútiles.

  • Un pueblo sólo puede ser guiado por costumbres, no por saber.

  • El pueblo que quiera ser libre, sea libre en negocios.

  • Culminan las montañas en pico y los pueblos en hombres.

  • Debemos ordenar el caos. Y no tengo duda de que el mejor y más veloz método es implantar la ley del pueblo en vez de la de la turba.

  • El arte de nuestros enemigos es desmoralizar, entristecer a los pueblos. Los pueblos deprimidos no vencen. Por eso venimos a combatir por el país alegremente. Nada grande se puede hacer con la tristeza.

  • No es que los hombres hacen los pueblos, sino que los pueblos, con su hora de génesis, suelen ponerse, vibrantes y triunfantes en un hombre.

  • Yo me siento muy feliz y satisfecho con el homenaje del pueblo. Porque es mi pueblo. Es el pueblo que sufre y ríe conmigo, y que me aplaude. El pueblo que ha formado el pedestal de mi prestigio y mi gloria.

  • Deseo ardorosamente el mejoramiento de los pueblos. El bien público está en todos los instantes ante mi vida.

  • Sólo el ejercicio general del derecho libra a los pueblos del dominio de los ambiciosos.

  • ¡Ay de los pueblos gobernados por un Poder que ha de pensar en la conservación propia!

  • Tribuno, tribuna, tribunal.

  • El pueblo comprende más pronto el lenguaje de las pasiones que el de la razón.

  • Existen verdades que pueden matar a un pueblo.

  • Un pueblo de pescadores bailando bajo la luna el olor a pescado fresco.

  • Entre todos los pueblos, fueron los griegos quienes más bellamente soñaron el sueño de la vida.

  • Tomado colectivamente, el pueblo es un poeta: autor y actor se inflaman con la obra que se representa o que le hacen representar, sus mismos excesos no son tanto instinto de una crueldad nativa cuanto delirio de una multitud embriagada de espectáculos, sobre todo cuando son trágicos: cosa tan cierta que, en los horrores populares, siempre hay algo superfluo añadido al cuadro y a la emoción.

  • Somos un pueblo que no quiere conservar mucho del pasado en la cabeza. Se considera malsano en Norteamérica recordar errores, neurótico pensar en ellos, psicótico analizarlos seriamente.

  • El pueblo se inquieta al ver llorar, como si un sollozo fuera más grave que una hemorragia.

  • No hay pueblo español, chico o grande, que no encierre una enseñanza.

  • Una de mis grandes ideas había sido la unión, la concentración de los mismos pueblos geográficos que se disuelven y dividen. Me hubiera gustado hacer de estos pueblos un solo y mismo cuerpo nacional, con un cortejo tal hubiera sido bello avanzar hacia la bendición de los siglos. Yo me sentía digno de tal gloria.

  • El pueblo anhela oro y distinciones, y se sentiría timado si los tuviera. Entre los grandes también se ha puesto de moda envidiar al campesino su agua de manantial y su jergón de paja, y más de uno se sentiría asimismo timado si llegara a verse en ese estado. El poeta alude a un ideal, se dirá. Pero quién sabe si el campesino no idealiza a su vez el estado del gran señor.

  • La conspiración de los pueblos contra los poderosos es un hecho ocasional; lo normal en el mundo es la conspiración de los poderosos contra los pueblos. Aun durante la guerra más sangrienta, el rey de un país se siente más cercano al rey del país enemigo que a su caballerizo mayor, su primer ministro o su ayuda de cámara, aunque sea inconscientemente.

  • La voz del pueblo es la más sonora salva.

  • Quiero ganar mi verso, este verso; y quiero que vaya quedo, raudo y sereno como un dardo certero al corazón del pueblo de todos los pueblos... al corazón del Universo.

  • Un pueblo no representa tanto una acumulación de ideas y teorías como de obsesiones.

  • No habrá paz en la tierra mientras perduren las opresiones de los pueblos, las injusticias y los desequilibrios económicos que todavía existen.

  • Quizá la obra educativa que más urge en el mundo sea la de convencer a los pueblos de que su mayores enemigos son los hombres que les prometen imposibles.

  • Feliz el pueblo cuya historia se lee con aburrimiento.

  • La libertad no puede ser fecunda para los pueblos que tienen la frente manchada de sangre.

  • Cuando un pueblo ya no lee a sus escritores, los festeja.

  • Pueblos libres, recordad esta máxima: Podemos adquirir la libertad, pero nunca se recupera una vez que se pierde.

  • Yo conozco al pueblo: cambia en un día. Derrocha pródigamente lo mismo su odio que su amor.

  • Hay pueblos a los que se les soborna con el nivel de vida para no se paren a pensar por dónde anda el nivel de su vida.

  • La libertad sólo reside en los estados en los que el pueblo tiene el poder supremo.

  • La justicia es el pan del pueblo; siempre está hambriento de ella.

  • Sembrando trigo una vez, cosecharás una vez. Plantando un árbol, cosecharás diez veces. Instruyendo al pueblo, cosecharás cien veces.

  • Es absurdo que un pueblo cifre sus esperanzas de redención y ventura en formas de gobierno que desconoce.

  • La pequeña pantalla es la barraca de feria donde el pueblo viene a ver las maravillas del mundo.

  • La felicidad general de un pueblo descansa en la independencia individual de sus habitantes.

  • El pueblo me silba, pero yo me aplaudo. (Populus me sibilat, at mihi plaudo)

  • Antes de dar al pueblo sacerdotes, soldados y maestros, sería oportuno saber si no se está muriendo de hambre.

  • Los pueblos que tienen memoria, progresan.

  • El pueblo no renuncia nunca a sus libertades sino bajo el engaño de una ilusión.

  • Poetas, nunca cantemos,la vida de un mismo pueblo, ,ni la flor de un solo huerto. ,Que sean todos los pueblos ,y todos los huertos nuestros.

  • El pueblo que valora sus privilegios por encima de sus principios, pronto pierde unos y otros.

  • Los hombres y pueblos en decadencia viven acordándose de dónde vienen; los hombres geniales y pueblos fuertes sólo necesitan saber a dónde van.

  • Los Estados, para la diplomacia, no son los pueblos, sino los reyes que los dirigen o los esclavizan.

  • Quizás el arte de gobernar sea precisamente eso: el arte de saber valorar al pueblo y esforzarse por alentar y cumplir sus sueños.

  • El pueblo es una fiera de múltiples cabezas.

  • Un pueblo que quiere ser feliz no ha menester de conquistas.

  • Como la dicha de un pueblo depende de ser bien gobernado, la elección de sus gobernantes pide una reflexión profunda.

  • La ley no ha sido establecida por el ingenio de los hombres, ni por el mandamiento de los pueblos, sino que es algo eterno que rige el Universo con la sabiduría del imperar y del prohibir.

  • La demencia en el individuo es algo raro; en los grupos, en los partidos, en los pueblos, en las épocas, es la regla.

  • El pueblo, el fuego y el agua no pueden ser domados nunca.

  • ¡Oh legislador! No me des leyes para los pueblos, sino pueblos para las leyes.

  • No se debe ser demasiado severos con los errores del pueblo, sino tratar de eliminarlos por la educación.

  • El mejor gobierno es el que desea hacer feliz al pueblo y sabe cómo lograrlo.